Nicaragua necesita un observatorio del campo magnético

El Ing. Greybin Borge Castro, Investigador del Instituto de Geología y Geofísica (IGG-CIGEO) de la UNAN-Managua, participó en el Taller de trabajo sobre “la actualización más reciente del quehacer en un observatorio geomagnético y sobre las metodologías para realizar la cartografía del vector magnético en escalas regionales”, el que estuvo organizado por la Unidad de Gomagnetismo y Exploración del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional de México (UNAM) y el Instituto Panamericano de Geografía e Historia (IPGH).

Este taller se desarrolló en tres sedes: Ciudad Universitaria (Ciudad de México), Observatorio Magnético de Teoloyucan (Estado de México) y la Estación Magnética de Coeneo (Michoacán), como parte del proyecto Reocupación de estaciones magnéticas de repetición en la región de México y Centroamérica para la actualización de modelos geomagnéticos regionales, el que busca la activación e instalación de observatorios para el monitoreo del campo magnético terrestre en nuestra región.

Borge Castro señala que en el taller se planteó la necesidad de recopilar datos sobre la variación del campo magnético a través de observatorios permanentes y de tener registros del mayor número de estaciones posibles de la región, a fin de estudiar el comportamiento del campo en nuestra área geográfica, que nos permita elaborar cartas magnéticas en cada país y estar atentos a cualquier fenómeno de tipo geomagnético, como una tormenta geomagnética, por ejemplo. Además, la adquisición de datos nos permite acrecentar las investigaciones en el campo de la Geofísica en nuestra región.

 

Se trabajó además en la definición de una metodología para el registro, procesamiento y usos de los datos, lo que incluye conocer el Contexto  Geológico, Espectro Geomagnético, Variaciones Internas del Campo Magnético, Calculo  Declinación e Inclinación Magnética Mediciones in situ, captura y observación, Líneas bases del campo magnético, entre otros.

Debido a que Nicaragua cuenta únicamente con registros de mediciones realizadas en 1973, se ha pensado en la opción de instalar un observatorio magnético en nuestro país, que se enlace a una red regional y aporte datos importante para el monitoreo del campo geomagnético. “Los datos de mediciones absolutas recopilados desde los observatorios son muy útiles a centros e institutos de investigación en todo el mundo; se requiere información muy precisa, la que es utilizada también por investigadores del clima espacial, el cual está captando mucho interés a muchos científicos y financiamientos por los gobiernos”, afirma Greybin.

 

Por el momento el IGG-CIGEO colaboraría con las mediciones en los puntos de control antes registrados en el país y puede pensar en el proyecto del observatorio, tomando en cuenta que la UNAN-Managua posee recursos humanos, además de territorios que pueden ser valorados para la instalación del mismo. La información recopilada será de interés para investigadores académicos o privados, y para instituciones nacionales como el Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (TELCOR), debido a la utilidad del geomagnetismo en las telecomunicaciones.

El campo magnético terrestre influye en los sistemas de navegación y posicionamiento global, sistemas de comunicación y sirve como mecanismo de orientación para muchos seres vivos; incluso algunos estudiosos lo relacionan con los cambios de climas. Además, la magnetosfera (parte exterior de nuestro planeta formada por la interacción del campo magnético y el viento solar) nos protege de las tormentas solares, radiación solar, una parte de los rayos cósmicos, si no fuera por ésta capa la tierra no fuera lo que ahora conocemos.

Necesitamos observar las variaciones del campo magnético y estar pendientes de cómo este puede anunciarnos sucesos que podrían cambiar al desarrollo de la humanidad que hoy conocemos.